Alicia Flórez tiene un gran debut que puede facilitarle un contrato fijo en la WNBA

El mismo día que Queralt Casas anunció que dejaba el Valencia Basket después de siete temporadas, Alicia Flórez, la niña que creció admirando la garra de la escolta de Bescanó (Girona) y que hace nueve años le pidió una foto como una fan emocionada, debutó en la WNBA con las Washington Mystics. La jugadora leonesa, de 22 años, tuvo un estreno excelente, con nueve puntos, cinco rebotes, tres asistencias y dos recuperaciones en 23 minutos. (64-78), que jugó 17 minutos en los que logró seis puntos y cinco rechaces. María Conde, por su parte, sumó 12 puntos y cuatro rebotes en la victoria de Toronto Tempo ante Chicago Sky (104-111). Mientras que Raquel Carrera volvió a jugar solo un minuto en el triunfo de New York Liberty frente a Phoenix Mercury (84-74). La otra española que disputó esta última jornada fue Megan Gustafson, que venció con las Portland Fire a Connecticut Sun (71-61) con 10 puntos, cuatro rebotes y dos asistencias en 18 minutos.

Este estreno tan poderoso puede terminar de a Alicia Flórez. La española tiene un contrato de desarrollo y eso implica unos ingresos muy bajos y un máximo de 12 partidos a lo largo de la temporada, pero estos números en su primera aparición muy probablemente le faciliten ganarse un contrato oficial, en esta o en otra franquicia, que le permita jugar toda la liga y tener unos ingresos mucho más generosos. Una mala noticia para el Valencia Basket, que tendría que esperar algo más para recuperarla cuando acabe la temporada en Estados Unidos.

El año está siendo redondo para esta base-escolta, elegida jugadora revelación de la Liga Femenina e incluida en el Quinteto Ideal después de firmar un promedio de 11,9 puntos, 5,5 rebotes, 5,3 asistencias y 1,9 recuperaciones por partido en el Durán Maquinaria Ensino, el equipo de Lugo donde fue cedida por el Valencia Basket para que creciera como jugadora y al que logró llevar a la Copa de la Reina y a los playoffs. Flórez, que ya es una fija en la selección, ha coronado este 2026 de ensueño con un gran debut en la WNBA que empezó con una asistencia de la australiana Georgia Amoore que le permitió anotar debajo del aro de las Storm. “Aún me pellizco para ver si es verdad”, declaró antes de viajar a Estados Unidos. Este era su momento. Años atrás renunció a jugar en la NCAA, en la liga universitaria, porque consideró que todavía no estaba preparada. Flórez prefirió dejar el BF León, donde sus entrenadores le enseñaron la importancia de la defensa, para apostar por un proyecto a largo plazo en Valencia, donde alternaba el filial, la Cordà de Paterna, con el primer equipo, donde llegó a jugar en la Euroliga, y, al mismo tiempo, seguir a pleno rendimiento sus estudios de Ingeniería Electrónica. Allí, además, escuchaba con devoción los consejos de referentes como Alba Torrens, Leti Romero o Leo Fiebich. En cada entrenamiento se empapaba de lo que hacía Queralt Casas, su modelo durante años.

El último verano tuvo algo más de tiempo y aprovechó para mejorar su tiro en Valencia con la entrenadora Gloria Estopà y después en León con Nicolás González. El último paso para convertirse en una jugadora diferencial que ha destacado en España, que ha debutado en la WNBA y que puede hacerse un nombre en Estados Unidos. Es el año de Alicia Flórez.