Cada año cambian las plantillas, varían las dinámicas de cada equipo a lo largo de la temporada, pero llega el final, así ha sido los cuatro últimos años, y el trofeo siempre se lo queda el . El equipo de Rubén Burgos, que derrotó este domingo al Casademont Zaragoza en el Roig Arena (68-67) para lograr el segundo triunfo en la final que le da el título, lleva invicto en los playoffs desde que perdió la final de 2022 ante el Perfumerías Avenida: 22 victorias y dos empates. Cuatro títulos consecutivos. Nadie puede con ellas.
El , que había caído en el primer partido (73-81) en su feudo, en el pabellón Príncipe Felipe, demostró el carácter de un conjunto que este año ganó la liga regular y que acabó tercero en la Euroliga. Un equipo que no para de crecer y que se ha ganado el respeto y la admiración del baloncesto español y europeo. Las de Arnau Ferreres, al mando por la baja de paternidad de Carlos Cantero, dominaron durante buena parte de los 40 minutos y llegaron al último por delante. El Valencia reaccionó justo a tiempo con un triple de Awa Fam. El Zaragoza, todavía con ventaja (66-67), perdió el balón y en el último ataque, con un tiro sobre la bocina, la estadounidense Ivon Anderson sentenció la final con la canasta decisiva.
Las jugadoras del cuadro maño se derrumbaron. Un golpe demasiado duro a la conclusión de la mejor temporada de su historia, resuelta con una derrota tras la marcha de Carla Leite y las lesiones de Helena Pueyo y Nerea Hermosa, que reaparecieron en la final, pero muy por debajo de su potencial. “El equipo no merece acabar de esta forma”, se lamentaba un abatido Arnau Ferreres en la sala de prensa.
El club se ve obligado a renovar prácticamente un equipo al completo. Los errores del pasado verano le costaron la eliminación en la Euroliga y una Liga muy discreta. Pero el carácter ganador de sus jugadoras, la frialdad en los momentos complicados de su entrenador y lo mermado que llegaron al desenlace sus principales rivales, el Casademont Zaragoza y el Spar Girona, permitió al Valencia Basket acabar con un nuevo título. Rubén Burgos recordaba este domingo que su equipo ha jugado 15 finales en los últimos años y que se han llevado 11 títulos. “Ganamos tres de cada cuatro finales y eso no es normal”, aseguró.