Movistar acelera, pero Narváez es más rápido que nadie en el regreso del Giro a sus orígenes

Primera etapa del Giro en suelo italiano, soleadas tierras calabresas en la punta de la bota, y el ecuatoriano Jhonny Narváez, compañero de en el UAE, vuela más que nadie para imponerse con autoridad en el empinado desenlace de Cosenza, cuarta jornada de la corsa rosa. Se desinfla por detrás Orluis Aular, venezolano del Movistar que cruza la meta en segunda posición, hombros caídos y alma evaporada junto a las vallas tras lanzar el esprint antes de tiempo en la pobladísima viale Trieste.

El pelotón parte antes de Catanzaro tras un lunes de descanso precedido por la tortuosa odisea de abandonar Bulgaria: más de mil kilómetros por tierra, mar y aire, aduanas mediante, para sortear la logística y lograr que el Giro vuelva a sus orígenes.

Tampoco fructifica el asalto al rosa de Jan Christen, suizo del UAE que, licra blanca impoluta como mejor joven de la carrera, prueba suerte en las avenidas de Cosenza tras lograr seis segundos de botín en el esprint intermedio, donde el Vingegaard se hunde cara al viento. “Jan es un gran chico, pero aún es joven y tiene que aprender cómo correr”, advierte Narváez tras su triunfo, . “Esta victoria nos alegra el ánimo, así que quiero dedicársela a todos los compañeros que nos han tenido que dejar en lo que va de Giro”, agrega en referencia a los caídos Marc Soler, Jay Vine y Adam Yates, todos ellos fuera de concurso tras el accidentado arranque en Bulgaria. “Llevo tres meses entrenando en Ecuador y estoy muy feliz por, al fin, ver resultados”.