Estados Unidos se gana un respeto

Estados Unidos (3-0 en el descanso) y repitió la fórmula contra los australianos: incluso el 2-0 que consiguió en los 45 minutos iniciales quedó corto. La ausencia de Christian Pulisic, con una molestia física, no impidió el abrumador dominio de los locales, que volvieron a mostrar la frescura y la movilidad en ataque que habían exhibido en el debut.

Australia fue un manifiesto a la impotencia ante las variantes estadounidenses: por la derecha, Dest; por el centro, Weston McKennie; y por la izquierda, Folarin Balogun.

El partido se abrió a los 11 minutos con un autogol de Cameron Burgess tras un desborde de Balogun y se cerró a los 43 con un rebote capitalizado por Alex Freeman, el defensor del Villarreal.

Si la MLS suele ser menospreciada como un torneo de segundo o tercer orden mundial, acorde a la falta de cultura futbolística del país, Pochettino armó una selección que merece respeto. Aun a la espera de las instancias decisivas, Estados Unidos ganó por primera vez sus dos partidos iniciales de una Copa del Mundo desde 1930. El fútbol empieza a ganarle al soccer.