El paradigmático caso de Marina Bassols y el tenis modesto: “No podía pagar a mi equipo...”

“¿Te gustaría formar parte de este camino? Busco patrocinadores que quieran crecer juntos, compartir valores y dejar huella en el deporte”. “Visibilidad”. “Valores”. “Rendimiento”. “¿Hablamos?”.

El suyo es otro de tantos y tantos casos de la verdadera realidad en el tenis de élite, para los que más allá de los focos y las figuras de primera línea, de aquellos y aquellas que logran instalarse en el top-100, el día a día es muy diferente. Frente a , y del sólido colchón de la clase media de ambos circuitos, el espectro modesto pelea por no descabalgarse de un deporte que exige una inversión elevada desde edades tempranas. Bien lo sabe Bassols, quien antes de vencer a Emiliana Arango en el estreno (6-3 y 6-4, en 1h 32m) superó la fase previa con otras tres victorias. En un discreto segundo plano hasta ahora, la española sonríe en el Bois de Boulogne y aspira a hacerse un hueco en un estrato superior.

“Es un tema complicado. No tengo ayuda más allá de las raquetas y la ropa. Pero el tenis es una carrera en la que tienes que asumir muchísimos gastos. Si te lesionas no tienes ingresos, e igualmente debes pagar a tu equipo...”, concedía antes de retirarse al hotel, sabiendo que en la próxima estación se enfrentará a la octava del mundo, Mirra Andreeva; “si vas ganando, subes de ranking y así es más fácil que la gente confíe en ti. Lo necesito para seguir creciendo. Me sugirió la idea mi entrenador [Marc Pallarés]. A principios de año tuve que hablar con ellos [su equipo] porque no podía seguir pagándoles, pero entendieron la situación. Son espectaculares. Se hace duro porque tienes que ir calculándolo todo. Si llega algún patrocinio estaría agradecida, así que desde aquí hago un llamamiento. Puedo hacer un gran tenis”.

El buen paso de Bassols conecta con un momento en el que los tenistas han reclamado de forma colectiva , tras haberlo fijado este año Roland Garros en un 15%. La medida de presión consistió en recortar la exposición durante la jornada de atención a los medios y, según The Times, ha surtido efecto. Los jugadores y la organización se reunieron el fin de semana y hubo un acercamiento. “Pero esto no va de mí, sino de los jugadores que están abajo en el ranking”, decía el viernes la número uno, Aryna Sabalenka. Ese mismo día se pronunciaba también el serbio Novak Djokovic, que remontó a Giovanni Mpetshi Perricard en su debut (5-7, 7-5, 6-1 y 6-4, en 2h 51m) y esa tarde agregaba: “Siempre he estado de nuestro lado, pero no solo de las figuras, sino de los de todas las categorías. He tratado de defender sus derechos y un futuro mejor para ellos”.

Ahora es Oksana Selekhmeteva, recién nacionalizada, quien se presenta con un popurrí de prendas: camiseta de una marca, chaqueta de otra y . “Me la compré hace un par de días”, dice a la vez que muestra una camiseta blanca de la selección española de fútbol. Y admite: “Yo no tengo nada [ningún acuerdo comercial], pero desde hace mucho tiempo… No sé si es por la situación que hay en el mundo o por qué… Pero si vienen ofertas, estoy abierta a escucharlas. Vamos a ver…”, prorroga. Ahora mismo no cuenta con entrenador y desde la Real Federación Española de Tenis (RFET) se le ha ayudado para mantener el buen rumbo.

Se trata, según transmiten las protagonistas, de aguantar el tirón. Así lo hizo Bassols, a la que una lesión detuvo durante algo más de medio año (en 2024) y que ahora, a fuerza de creer, persistir y seguir remando día tras día, encuentra la recompensa. “Todavía estoy asimilándolo”, señala. “La ilusión, las ganas y la adrenalina pueden con todo. La fase previa fue muy dura y no sé si alguien pensaba que la pasaría… pero la ilusión estaba ahí y me mantuve concentrada. Trato de disfrutarlo porque son momentos únicos. Y a ver si llega alguien”. “Me contactó gente, pero de momento estoy sin parches [publicitarios]”, zanja, pero no sin mostrarse “superagradecida” por la reivindicación de sus compañeros y , a pesar de estar al margen: “Han alzado la voz, y tienen un altavoz gigante”.

El serbio, precisamente, cerró la primera jornada bailando, pero antes hubo de superar un exigente cruce con Perricard. Como ya hiciera en la gira de marzo y luego en Roma, jugó con unas cintas compresoras que le protegían el hombro derecho. No obstante, Nole avanzó y divisa a otro francés, Valentin Royer. Este lunes , citado (hacia las 13.30, Eurosport) con Alexander Kovacevic (67º). También intervendrán otros seis españoles: Daniel Mérida, en la segunda pista contra Ben Shelton (hacia las 18.00), y Bucsa (Susan Bandecchi), Pablo Carreño (Jiri Lehecka), Kaitlin Quevedo (Leolia Jeanjean), Jaume Munar (Hubert Hurkacz) y Roberto Bautista (Brandon Nakashima).