Djokovic, sin rodaje y entre algodones, pero con la fe que empuja al mejor: “Confío en mí mismo”

Un buen día, Djokovic descubrió aquello que el común de los mortales suele experimentar antes y con mayor severidad. De forma más abrupta: los años. Que duela el cuerpo al incorporarse de la cama. Después de 23 temporadas en la élite y de un sinfín de batallas, se acerca a los cuarenta y su carrocería reacciona de manera muy distinta al sobreesfuerzo. Este curso tan solo ha disputado diez partidos, distribuidos en tres torneos, pero aun así se las ha arreglado para llegar allí donde la mayoría de los jugadores nunca llegará: . No pudo con Carlos Alcaraz en la de Melbourne y parece todavía más difícil que pueda atrapar el soñado 25 en Roland Garros, el grande más esquivo para él; sin embargo, ahí está él, el lobo, exprimiendo hasta la más remota de las opciones.

“Si estoy sano y soy capaz de mantener el nivel de frescura a lo largo del torneo, que obviamente no será el mismo al principio que al final, siento que siempre tengo muchas posibilidades. Lo demostré en Australia, así que siempre tengo esa confianza en mí mismo”, antepone el de Belgrado, convertido ya en el tenista que más veces (82) ha competido en un gran escenario, por delante del suizo Roger Federer y el toledano Feliciano López (ambos 81). Djokovic accedió por primera vez al cuadro principal de París en 2004 y desde entonces ha desfilado siempre sobre la arena del grande francés, que con el paso del tiempo se traduciría para él en un terreno de profundas insatisfacciones por , hasta que holló la cima en 2016.

De eso hace una década, pero la mecha no se ha terminado. No dejará de intentarlo. “En Roma quería comprobar cómo estaba”, expone. “Porque en ese momento no sabía si iba a poder jugar o no [en Roland Garros]. Por suerte, la respuesta del cuerpo y la preparación de los diez últimos días han sido positivas, así que aquí estoy. Ya veremos qué pasa”, prolongaba el balcánico, al que en los cuatro últimos majors solo pudieron frenarle dos hombres, Carlos Alcaraz (23 años) y Jannik Sinner (24). y no ha podido presentarse el español, lesionado de la muñeca, aunque que eso no altera en exceso su perspectiva porque independientemente de los obstáculos, no encuentra hoy día rival mayor preocupación que él mismo. Ese templo que ha cuidado con tantísimo esmero.

“Bueno, [Alcaraz] ha sido el , así que, por supuesto, para el torneo supone un gran golpe no contar con él. En cuanto a si eso cambia mi enfoque, no creo que lo haga de forma significativa, porque he pasado por momentos difíciles con mi físico en durante los seis u ocho últimos meses. Esa ha sido mi principal inquietud, si se me permite decirlo, sin pensar mucho en si tendría más o menos oportunidades con Carlos aquí o sin él”, precisa Djokovic, quien pese a las horas invertidas estos días en los entrenamientos no oculta un cierto grado de escepticismo, consciente del marco y del formato, la tierra y los cinco sets. “Ya veremos”, repetía el viernes, cuando volvía a hacer gala de su sentido del humor.

Preguntado sobre el récord que igualó recientemente Sinner, el otro que ha conseguido , bromeó: “Bueno, ayer perdió contra Gael [Monfils] y Svitolina… en una exhibición”. Del italiano destacó que probablemente esté “en su mejor momento”, así como su capacidad para haberse adaptado rápidamente el registro terrícola. “La gente se preguntaba, por su estilo de juego, si en esta superficie sería tan dominante como en pista dura, pero ha demostrado que también lo es. Aquí estamos todos para evitar que gane y consiga más títulos, aunque el hecho de que Carlos no esté aumenta sus posibilidades”, reconocía. Él y el de San Cándido no coincidirían hasta una hipotética final, el 7 de junio, en el caso de que uno y otro prosperen.

Le acompañará en la aventura de estos días su compatriota Viktor Troicki, su nuevo técnico. Él será el gran atractivo de la primera jornada de la competición, que contará además con la intervención de cuatro representantes españoles: Alejandro Davidovich, contra Damir Dzumhur (11.00); Pablo Llamas, frente a Thiago Agustín Tirante (11.00); Sara Sorribes, contra Tamara Korpatsch (hacia las 15.00); y Marina Bassols, quien ha accedido por primera vez al cuadro principal del torneo y aguarda a Emiliana Arango (hacia las 17.00).