El desencuentro entre los tenistas y los Grand Slams crece: “Se trata de dinero, no nos respetan”

Con el Masters de Roma ya en marcha y dos días antes de su estreno, Jannik Sinner atendió a los medios de comunicación en la sala de conferencias del Foro Itálico con el gesto serio que le caracteriza. Sin embargo, la mirada del número uno se afiló un poco más cuando uno de los reporteros le preguntó por el malestar creciente entre los jugadores de ambos circuitos a raíz del reparto de premios anunciado recientemente por Roland Garros, que comenzará el día 24 de este mes. A lo largo de los últimos días, varios profesionales han deslizado que respaldarían un teórico boicot, al considerar que la porción destinada a los protagonistas no es proporcional a lo que ellos generan..

“Los Grand Slams son los torneos más importantes”, introdujo. “Pero se trata de respeto. Creo que damos mucho más de lo que estamos recibiendo. Y no hablo solo de los mejores jugadores, sino de todos; de hombres y mujeres. Todos los top-10 escribimos una carta y no es bueno que después de un año, no estemos ni siquiera cerca de lo que nos habría gustado tener”, lamentó. “En otros deportes, si los mejores envían una carta importante, creo que en 48 horas no solo tendrían la respuesta, sino también una reunión o algo así”, continuó el de San Cándido, . Recientemente, en Madrid.

La organización de Roland Garros anunció a mediados de abril un reparto récord de 61,7 millones de euros; es decir, un 9,5% más (5,3 millones) que en 2025. Sin embargo, la participación de los tenistas en el total de los ingresos que percibirá en esta ocasión el grande parisino disminuye del 15,5% de 2024 al 14,9% de este año, por el 14,3% del anterior. “Los Grand Slams siguen resistiéndose al cambio”, señalan los jugadores, al mismo tiempo que subrayan que otros deportes internacionales siguen “modernizándose” y que su reparto puede oscilar entre el 20% y el 30%, si no el 50% que se puede llegar a alcanzar en algunos formatos como la NBA (baloncesto), la NHL (hockey hielo) o la MLB (béisbol).

“Hablamos sobre dinero, por supuesto”, recalcó Sinner. “Lo más importante es el respeto, y nosotros simplemente no lo sentimos. Estamos un poco decepcionados con Roland Garros, así que ya veremos qué es lo que viene; en dos semanas sabremos cuál es el reparto [prize money] de Wimbledon y luego del US Open, y confiamos en que sea mejor. Así que entiendo a los jugadores que hablan de un boicot, porque también es un lugar por el que hay que empezar. Llevamos mucho tiempo con esto”, resolvió el tenista italiano. A su voz y a la de Sabalenka se unió las de otras representantes de peso como la de la número dos del mundo, Elena Rybakina, y la cuatro, Coco Gauff.

“Debemos actuar como colectivo y colaborar. Si lo hacemos de esa forma, lo veo al cien por cien [el boicot]”, se compromete la estadounidense. “Si lo dice la mayoría, estoy de acuerdo. Y no se trata únicamente de aumentar los premios, porque mucha gente no es consciente de que hay impuestos que son elevados; incluso si ganas más dinero en premios, lo estás dando todo para pagar los impuestos”, precisó la kazaja. La tercera en el listado mundial de la WTA, , optó en cambio por un mensaje más moderado: “Creo que nuestra propuesta es razonable. Diría que lo más importante es que haya comunicación; boicotear un torneo es una situación bastante extrema... Es difícil decir cómo funcionaría o si está siquiera sobre la mesa”.

Djokovic, por su parte, respaldó la maniobra. El serbio, que cumplirá 39 años el día 22, se desmarcó a comienzos de año de la PTPA por una serie de discrepancias. Sin embargo, su convicción sigue intacta. “Saben que siempre tendrán mi apoyo, eso es todo”. “Vienen nuevas generaciones y me alegra mucho que exista este propósito en los líderes de nuestro deporte, como Sabalenka; dan un paso adelante en busca de un beneficio colectivo”, destacó Nole, quien concluía: “El monopolio en nuestro deporte es muy fuerte. El tenis ha cambiado mucho, pero hay ciertas cosas de la estructura que no lo han hecho. Los jugadores realmente no tienen poder, y por eso es correcto que ahora se unan”.