Hacía ocho meses que Pecco Bagnaia no se mostraba tan eficaz encima de la Ducati. Una moto que no hace tanto dominaba mejor que nadie y , una máquina de triturar rivales y, especialmente, compañeros de equipo. El tricampeón italiano y piloto más laureado de la fábrica de Bolonia se desgañitó de alegría este sábado, el puño en alto y la sonrisa bien ancha, con una victoria inapelable en la sprint del GP de la República Checa, donde superó a la Aprilia del japonés Ai Ogura, por primera vez poleman en MotoGP, y a la Desmosedici de su compañero de garaje y defensor de la corona.
“Sabía que tenía que salir bien y hacer tres vueltas fuertes, era crucial. Luego solo necesitaba mantener el ritmo constante. Es una victoria que nos anima mucho de cara a mañana”, apuntaba el ganador, tercero en la cronometrada. “Trabajo con tranquilidad, sin tocar mucho la configuración después de dar un primer paso en Jerez y otro en Mugello. Ahora todo se mueve en la dirección adecuada”, apuntó al intentar explicar qué ha cambiado para él después de muchos meses sin encontrarse.
A su lado, haciendo gala del mejor estoicismo nipón, Ogura se bajó de la moto como si fuera otro día más en la oficina. “Estoy contento por el crono, pero no del todo con la carrera. Hemos identificado dónde podemos mejorar un poco, hay dos o tres curvas que puedo trazar mejor”, se limitó a señalar tras conseguir la primera pole de su vida en MotoGP, la primera de un piloto japonés en seis años. , y este domingo tendrá una oportunidad de oro para descorchar su palmarés de victorias con los grandes.
La caída del cabecilla del certamen, el italiano de Aprilia Marco Bezzecchi, a dos vueltas del final permitió que todos sus rivales volvieran a darle un buen mordisco a su liderato. El riminés ha acumulado nueve de sus diez caídas en lo que va de curso los sábados, su gran cruz en un año donde ha ganado más que nadie los domingos (cuatro victorias y seis podios en ocho citas). , que remontó de la décima plaza hasta la quinta, se situó a 15 puntos en el casillero, mientras que Fabio Di Giannantonio fue cuarto y se acerca a 36 puntos, a menos de un fin de semana de competición perfecto de distancia.
La carrera estuvo marcada por varias caídas, empezando por la del novato brasileño Diogo Moreira, meritorio con la sexta plaza en la parrilla y capaz de situarse en el podio en los primeros compases de la sprint. El de Honda, sin embargo, se fue al suelo en la curva 12 antes de completar la vuelta inicial. Cayeron también Maverick Viñales, irreconocible con la KTM todavía, su compañero Pedro Acosta y otras dos Honda, las de Carl Crutchlow y Luca Marini.
Alex Márquez, que había vuelto a la acción este viernes , decidió retirarse tras la batalla contra el crono (14º) para preservar su físico, todavía frágil. “Había más que perder que ganar, por eso decidimos que no valía la pena arriesgarse y agravar las lesiones”, convino el piloto del equipo Gresini, contento por haberse sentido mejor de lo esperado encima de la moto.