Así afectan las pausas de hidratación a la dinámica de los partidos del Mundial

La nueva Inglaterra de Thomas Tuchel convenció en su estreno mundialista con , pero antes de llegar ahí tropezó brevemente con la primera pausa de hidratación. Al comienzo del partido se vio un tanto a merced de la energía del equipo de Modric. Necesitó casi 10 minutos para empezar a hacer pie, encontrar un gol de penalti y agarrar el mando mientras los croatas, a remolque, trataban de reponerse. Entonces llegó la parada del primer cuarto.

Si se atiende a la regulación clásica, la pausa resultaba innecesaria. Está prescrita para proteger la salud de los futbolistas en ciertas condiciones de calor y humedad, pero aquel día se jugaba en el estadio climatizado de Dallas, ambiente de centro comercial. Después de los tres minutos, el paisaje era otro. Ya no le llovía tanto a Croacia, que recuperó la iniciativa durante un tramo.

No ha sido el único partido en el que la dinámica ha cambiado de un cuarto a otro, después de que los jugadores pasaran por la charla de sus entrenadores en la banda mientras las televisiones emitían anuncios. Las variaciones en el flujo pueden auscultarse con una métrica a la que la empresa especializada llama peligro esperado (xT). Mide cuánto se acerca o se aleja un equipo del gol a través de los pases y las conducciones, la temperatura de la iniciativa en el juego.

En las 56 pausas de los primeros 28 partidos del Mundial, se registraron 24 cambios de tendencia al reanudarse el encuentro. Cuatro de cada 10 paradas, exactamente el 43%, dieron lugar a una inversión en la corriente del partido. Además, otras 20 pausas provocaron el freno del dominio del equipo que llevaba la iniciativa. Le pasó, por ejemplo, a España en el primer tiempo de su partido contra Cabo Verde. Bubista consiguió que su equipo equilibrara el dominio durante un tramo al comienzo del segundo cuarto.

En resumen, 44 de las 56 pausas supusieron rupturas en el fluir de los encuentros, es decir, el 78,6% de los casos. La novedad tiende a perjudicar a los equipos que juegan con más continuidad y terminan sacando fruto del desgaste del rival. Y a esos rivales les alivian las pausas.

La gente del fútbol temía estos efectos desde que . El seleccionador francés, Didier Deschamps, ya criticó la medida en marzo, cuando la probó en un amistoso contra Brasil en Boston. “Está bien para ustedes como cadena de televisión, para tener una pausa publicitaria”, dijo en una entrevista. “Pero esos tres minutos cambian por completo el fútbol. Da igual el equipo. Si está pasando por un buen momento, tres minutos lo cortan todo”.

Alexi Lalas, exjugador estadounidense y ahora comentarista en Fox, una de las cadenas que usa las pausas para emitir publicidad, confirmó que es justo lo que ha sucedido: “Sí, cambia cómo se juega, se entrena y se ve el fútbol, pero también lo hicieron los cambios, los tres puntos por victoria, el VAR, etcétera. Evolucionar y adaptarse. Habrá una generación cuya versión del juego incluirá cuartos”.

La novedad decretada por la FIFA contó con la aprobación silenciosa de la IFAB, el organismo guardián de las reglas del fútbol. Que ha preferido mantenerse como observador distante. El cambio no solo estira de manera creativa los límites de la norma; también va en contra del espíritu de las últimas reformas emprendidas por el organismo.

La misma Brasil contra la que Deschamps probó el invento sufrió de manera especialmente intensa las consecuencias en su primer partido del Mundial. Su encuentro contra Marruecos fue uno de los casos en los que el efecto resultó más notable. Tanto en el primer como en el segundo tiempo, Brasil alcanzó las pausas llevando la iniciativa. La parada acabó con el momentum en el juego que tanto les está costando encontrar. Marruecos volvió al partido mandando en ambos casos.

“Que el partido se pare no es positivo para el espectador”, dijo Mikel Merino. “Lo hace más lento, más predecible. Va a tener un impacto fuerte. Son momentos que los entrenadores tienen para ajustar cosas, y para que los jugadores tengan un tiempo muerto”.