El Valencia abatió al campeón en un meritorio último partido de Liga. La victoria, sin embargo, no le sirvió para alcanzar Europa por el resultado de Getafe. Nadie discutió el triunfo del equipo de Corberán, que acabó con su racha negativa ante los azulgranas, que solo contaban una derrota en sus últimas 18 visitas a Valencia.
El Barça pidió la pelota para disimular después de una semana muy lúdica con la visita a PortAventura, la cena final de temporada y . El equipo, sin embargo, regresó al parque de atracciones después de un par de jugadas de Ferran Torres. La fluidez azulgrana cedió pronto ante la intensidad y agresividad del Valencia, fuerte en los duelos y selectivo en las transiciones, punzante por la banda de Luis Rioja. Había más tráfico y también más remates en el área barcelonista con el empuje de Hugo Duro y Diego López, muy verticales en un estadio muy encendido, con cargas policiales a las afueras antes de empezar la contienda y una manifestación contra el máximo accionista Peter Lim.
Al plantel de Flick le faltaba tensión competitiva y pegada, blando además por el lado de Balde. Aunque formó con un equipo reconocible, el Barcelona no encontraba el hilo del partido sin Joan García, Cubarsí, Lamine, Fermín, Raphinha ni Pedri. Szczesny y la defensa eran mucho más exigidos que Dimitrievski. El Barça no tenía fútbol; el Valencia estaba sin puntería, aunque la ocasión la tuvo Lewandowski, que cabeceó al palo a la salida de un córner botado por Rashford. Al descanso se llegó con bronca porque ni el árbitro ni el VAR advirtieron penalti de Araujo a Jesús Vázquez. A pesar de la lesión de Diego López, que impedían al Barça salir del área de Szczesny.
Marc Bernal sostuvo al Barça en los momentos de mayor apuro y después de un remate fallido de Ferran. La respuesta del Valencia fue categórica después de que tampoco se le concedieron una pena máxima de Espar a Unai Núñez. Javi Guerra y Rioja remontaron en solo cinco minutos el gol 120 de Lewandowski en su último partido con el Barcelona. Los desajustes defensivos de los azulgranas, una vez sustituido Araujo, permitieron la carga del equipo de Corberán, que acarició el tercer gol en una falta de Bernal a Jesús Vázquez que el VAR situó fuera del área y no en el punto de penalti como había decretado el árbitro.
La jugada despabiló por momentos al Barcelona, que estuvo a punto de empatar en dos oportunidades del recuperado Christensen, negado por el acierto de Dimitrievski. Aguantó bien el Valencia y cerró el encuentro con un tercer gol de Guido. La hinchada quedó muy contenta con su equipo y no tuvo más remedio que conformarse sin Europa por el resultado de Getafe.