Cómo vivir ELCLÁSICO en el territorio del rival

El tópico, en este caso, se cumple: ELCLÁSICO no es un partido más. El FC Barcelona llega a este domingo (21.00 horas, Movistar Plus+) con la posibilidad de ser campeón de LALIGA EA SPORTS: 11 puntos le separan del segundo clasificado y, si no pierde, conseguirá su 29º título. Cuando faltan horas para la disputa del encuentro, lo único claro es que su contrincante no se lo pondrá fácil. El Real Madrid, a la estela del club blaugrana desde la jornada 15, cuando los culés alcanzaron el liderato, tiene en su mano impedir que su eterno rival se corone en su propio campo. Y, de conseguir la victoria, apurar sus opciones en una competición que las matemáticas aún no han decidido.

La intensidad que rodea a este encuentro embulle ahora de emoción a los aficionados. Los culés sueñan con el título; los blancos, con evitar la fiesta en el Spotify Camp Nou. Para constatar estos sentimientos, dos peñas, una de cada equipo, acostumbradas a vivir su pasión por el fútbol en el territorio del equipo rival, dan su testimonio sobre cómo sufrirán y disfrutarán a partes iguales el partido más importante de la temporada 2025/2026.

En la Penya Blaugrana del Cercle Catalá de Madrid desean que ELCLÁSICO decida el título liguero. “Me gustaría que fuera el partido para ser campeones. Porque vamos a ganar, en casa, con toda nuestra afición... Va a ser un ambientazo”, cuenta Josep Ramon Casas, presidente de la peña. Curiosamente, su abuelo fue uno de los socios fundadores del RCD Espanyol de Barcelona, rival local del Barça, pero fue su padre, Jesús, “el único culé de nueve hermanos”, el que le dejó entre otros legados la pasión azulgrana. En los años 70, cuando Josep Ramon tenía 10 años, la familia se mudó a la capital por motivos de trabajo de su progenitor. En 1986, junto a otros aficionados, fundó la peña. “Él era muy amigo de Nicolau Casaus [vicepresidente del FC Barcelona entre 1978 y 2003] que, en su momento, llevaba todo el tema de las peñas, y conseguimos que se legalizara como una sección más del Cercle Catalá. Él fue el primer presidente”, explica su heredero en el cargo.

Después de casi toda una vida viviendo en la ciudad de su rival futbolístico, Casas, socio del FC Barcelona desde hace dos décadas, reconoce haber pasado momentos “duros” asociados a lo deportivo. Era el único aficionado del Barça en el colegio, en su barrio... “En todas partes. Casi todos mis amigos no eran del Barça, te chinchaban porque habían ganado ellos... Son cosas normales que pasan cuando no estás en tu territorio”, recuerda con gracia. Hubo otros momentos en los que disfrutó de esa exclusividad. Por ejemplo, en el primer ELCLÁSICO que jugó el mito barcelonista Johan Cruyff, en el que el Barça se impuso por 0 a 5 en casa del Real Madrid. “Me marcó mucho. Afortunadamente, en los últimos tiempos también hubo otros partidos como el 2-6 con Guardiola, vital para el primer sextete”.

Para él, la peña se convirtió en una suerte de oasis en el que disfruta de su pasión por el Barça con otros 70 socios. En partidos especiales, han tenido que buscar otro local para dar cobijo a más de 300 personas, récord de asistencia. “Hay mucha animación, la gente canta como si estuviera en el estadio, se emociona... Muchos aficionados quieren formar parte desde el primer día que vienen”, explica. Y da un detalle revelador del crecimiento de la asociación: cada vez atraen a más jóvenes y, especialmente, a más chicas, gracias a los éxitos sobre el césped del equipo femenino.

Este año, la peña ha cumplido su 40º aniversario y lo ha celebrado con la visita de varios exjugadores barcelonistas como Carles Rexach, Ramón Alfonseda y Lluís Pujol. En los actos se rindió también homenaje a los primeros miembros de la peña. Casas destaca un momento muy especial, en el que uno de esos socios, que no pudo asistir a la fiesta, mandó un vídeo contando su experiencia. “Resumió lo mismo que hemos sentido todos los culés que vivíamos en la época en Madrid: la falta de noticias del Barça y la poca comunicación con otros aficionados. Por estas cosas, las peñas son tan importantes”.

Afincada desde 2001 en Cambrils, donde al principio regentó una cafetería, en su primer día de trabajo conoció al que hoy es su marido, Óscar García, extremeño que, por motivos de trabajo, también residía en esta localidad. Y madridista: “Lo primero que hice fue llevarla de viaje al estadio Santiago Bernabéu”, recuerda con orgullo García. Tras 25 años juntos, el matrimonio forma parte, junto a otros nueve miembros, de la junta directiva de Madridistas Cambrils. Entre todos han conseguido que la peña cuente hoy con 180 socios, todo un logro en una ciudad catalana de 33.000 habitantes.

Además de las quedadas en día de partido y los viajes a estadios, Den Herder destaca que la peña cumple con una importante labor social: cada año recogen juguetes para niños en situación de vulnerabilidad y en 2024 organizaron un convoy para llevar alimentos a los afectados por la dana en Valencia. Ahora están preparando para este mes de mayo un vermú solidario en la plaza de Cambrils donde tienen la sede, para recaudar fondos para el hijo de uno de los socios de la peña, que padece la enfermedad de Von Hippel-Lindau que afecta a uno de cada 32.000 nacimientos: “Creemos que no solo somos ni tenemos que ser una peña de fútbol, sino que debemos hacer cosas para ayudar a la gente del pueblo”, detalla Den Herder.

Tanto ella como su marido ven ELCLÁSICO como una motivación: “La distancia de puntos ha hecho que perdamos un poco la fe..., pero somos el Real Madrid: ese partido hay que ganarlo, aunque solo sea por los honores”, anhela García. Si pudiera soñar un partido, le gustaría que fuera “como el último de la 2016/2017, cuando Cristiano Ronaldo marcó el 1-2 en el Camp Nou y dejó mudo al campo”. Den Herder, por su parte, también pide la victoria como deseo, y confiesa en quién pensaría: “Nuestro hijo era muy merengue, pero al crecer aquí, fue perdiendo poco a poco el interés por el fútbol. Ahora vive en Madrid y el otro día me mandó un vídeo del Bernabéu porque sabe que es especial para mí. Ojalá sea una señal de que ganemos el partido”.