El largo viaje de Alberto Ginés desde el oro olímpico hasta su primera victoria en la Copa del Mundo: “Creí que no volvería a ganar”

La estructura artificial de escalada se recorta contra el cielo de Chamonix, eclipsa el Mont Blanc de fondo, tapa de forma soez el lugar en el que la nobleza inventó el alpinismo para saciar su curiosidad y extraerse de cierto aburrimiento vital. El público vibra, en cambio, quizá porque el techo blanco de los Alpes, sus formas redondeadas están muy vistas, y aun deseadas, hace tiempo que dejaron de ser sinónimo de épica. se cita cada año en la Disneylandia de los deportes al aire libre, un lugar en el que alpinistas, ciclistas, esquiadores, corredores de montaña, parapentistas y senderistas equipados a la última copan las calles y desde ahí abarrotan los teleféricos buscando destino para sus diversiones. es hijo del tiempo presente, criado como escalador en la roca de la mano de sus padres y enseguida “secuestrado” por la resina, los agarres artificiales, los rocódromos donde, dicen, la escalada de alto rendimiento encuentra su máxima eficiencia. Alberto tocó el cielo con apenas 18 años, .

Fue tanta la sorpresa que casi le ha costado seis años volver a ganar en la élite, seis largos años dando tumbos, asimilando la fama, buscando su lugar, aprendiendo a relacionarse de nuevo con la roca, separándose finalmente del entrenador que le forjó, David Macià, tras 13 años de relación. Hasta ayer. Ginés se llevó, al fin, su primer triunfo en la Copa del Mundo de escalada de dificultad, certamen que ganó el año pasado sin imponerse en una sola de las pruebas, pero tirando de una regularidad pasmosa.

“He esperado este momento muchos años, desde que logré mi primer podio en 2019. He estado muy cerca de ganar en muchas ocasiones, hasta hoy. mal, pero el año pasado todo volvió a funcionar perfectamente… aunque no lograse ganar ninguna cita del calendario. Llegué a pensar que nunca ganaría una prueba, que no era para mí (hasta la fecha acumulaba 11 visitas al podio, ninguna al primer cajón). Por eso me siento tan bien ahora mismo”, explicó Ginés tras bajarse del podio en Chamonix ante la mirada de un público tan numeroso como entregado.

El éxito de Ginés le recoloca como candidato a adjudicarse, de nuevo, la general de la Copa del Mundo: en la primera cita del curso patinó (12º), pero en las dos siguientes obtuvo el segundo puesto. Ahora, a falta de dos citas para la conclusión de las World Series, le separan 220 puntos del japonés Neo Suzuki… y ha desaparecido el miedo a no volver a ser un ganador.