, captar numerosos clientes a los que llevar en primavera o en otoño a los ochomiles ubicados en Nepal. Pero también deseaba explotar el verano, la mejor época para escalar los cinco ochomiles ubicados en Pakistán. Para ello se reservó un golpe de efecto insuperable: conquistar en invierno el K2, el último ochomil que aguardaba aún una ascensión invernal. Fue en 2021, y aunque vistió la expedición como una reivindicación del poderío nepalí (10 alpinistas de este país, de la mano en la cima), el asunto derivó en una soberbia campaña de autobombo. Nims llegó jurar que fue el único que no empleó oxígeno artificial para alcanzar la cima, pero nunca llegó a demostrarlo y los nueve testigos guardan silencio. Lo que nadie podrá negarle es la maestría con la que se apropió del mercado paquistaní.
En el momento del accidente sufrido el jueves, Nims estaba inmerso en su tercer ciclo de ascensiones a los 14 ochomiles tras cerrar en 2024 su segunda vuelta, esta vez sin usar oxígeno artificial. Ahora también deseaba ser el primero en escalar tres veces los 14, razón por la que al parecer no tenía clientes a su cargo pero si la ayuda del fallecido Pur Bahadur Gurung.
Nims también parecía vivir al margen y encuentros con la prensa. De momento, las investigaciones siguen su curso.
En lo estrictamente alpinístico, muchas voces señalaron el estilo kamikaze de Nims, forzando ascensiones cuando la montaña no estaba en condiciones y los peligros objetivos eran lo suficientemente importantes como para que se impusiera la prudencia, actitud que no siempre casa bien con los objetivos económicos.
En el momento de la avalancha registrada , las condiciones de la montaña no eran las ideales: el calor de la zona baja había degradado mucho los primeros centenares de metros de la ascensión, con mucha roca suelta y un terreno descompuesto. Por encima, una enorme tormenta de viento registrada días atrás podría haber dejado placas de viento (nieve transportada por el viento que se asienta sobre una superficie nevada más débil), verdaderas trampas latentes.