Barroso y Attaoui, tanto monta, monta tanto, se repartieron el oro y la plata en el Campeonato de España, (del 10 al 16 de agosto). Allí se batirán de tú a tú con el irlandés English, los británicos Burgin o Patisson, y el italiano Pernici, entre otros.
“He llegado justito, justito”, suspiraba Barroso en la meta tras batir a Atttaoui. “Ha llegado un momento que se ha puesto por delante y pensaba que se me iba, pero he seguido luchando, he seguido empujando y, sufriendo, me lo he llevado. Me veo fuerte para Birmingham. A English lo veo muy fuerte, y a Pernici, pero también a otros que llegan más tapados. Ganar a Moha está claro que me da mucha confianza antes del Europeo. Ya tenía mucha, pero esto me da más aún. Tenía muchas ganas de vivir este momento”.
Barroso, el atleta de Zafra que se entrena con José Ángel Rama en Villafranca de los Barros, donde van a construir un módulo de atletismo, sufrió mucho más que la campeona femenina de los 800m, Rocío Arroyo. La joven de 23 años, de Alcalá de Henares, recuperó la confianza en si misma después de una temporada con muchos fantasmas en su cabeza, y con un cambio progresivo a falta de 300 metros, su seña de identidad, descolgó a Marta Mitjans, segunda y la que se perfila como su principal rival en los próximos años, y Lorea Ibarzábal, tercera.
La última jornada de los Campeonatos de España encumbró a Quique Llopis, que ya lleva cuatro títulos encadenados. El valenciano, de Bellreguard, sufre después de varias semanas lidiando con unas molestias que no le dejan entrenar en condiciones, pero se mantiene tranquilo, como siempre, igual que Asier Martínez, su rival. “Creo que en estas dos semanas puedo ponerme a punto para luchar por el Europeo”, tranquilizó. La selección española no anda sobrada de candidatos a medallas este año y si Llopis es un puntal, los saltadores de longitud, a pesar de vivir un momento álgido, con cuatro atletas en los ocho metros, lo tendrán complicado ante Tentoglou, Ehammer, Saraboyukov, Baldé… El mejor en Málaga fue Jaime Guerra (8,14m), por delante de Eusebio Cáceres (8,11m), que disputará su séptimo Europeo 16 años después de batir el récord de Europa sub-20 con 8,27m, y Lester Lescay (8,05m).
Jaël Bestué quiso hacer algo de ruido antes de viajar a Birmingham. “No lo necesitaba, pero yo quería correr a tope y hacer una buena marca”, dijo la velocista de Sant Cugat, que venció en los 200m con un tiempo de 22,57s que la coloca sexta del ranking europeo. Siempre en constante progresión, siguiendo los pasos que le marca ‘Panter’, su entrenador, Bestué logró esa marca que buscaba y sabe que en el Europeo tiene la capacidad para estar rondando el podio.