OG Anunoby. Apunten el nombre del alero de los Knicks en el libreto de la historia de la NBA. Gracias a él, el equipo neoyorquino ha logrado la mayor remontada de las Finales de la liga de baloncesto estadounidense con una canasta de rebote a un segundo del final del partido de este miércoles. Tras estar abajo durante casi todo el juego, hasta por 29 puntos, los Knicks han terminado venciendo a por un punto (107-106) para volver a tomar la delantera de la final de la NBA, tres a uno. Los dos equipos regresan a la ciudad texana el próximo sábado y, de ganar ese partido, los Knicks alzarán su primer campeonato de la NBA en 53 años.
“Estoy en tu cabeza”, parecía decir un sonriente Victor Wembanyama (24 puntos y 13 asistencias) al hombre grande de los Knicks, Mitchell Robinson, segundos antes de que este cometiera la segunda falta flagrante del partido sobre la figura del pívot de los Spurs, esta vez con un empujón que incluyó un golpe con el antebrazo en el cuello de Wembanyama. El número 1 del equipo de Mitch Johnson cayó sobre el parqué del Madison Square Garden aplaudiendo y señalando a su cabeza, como quien dice: te estoy ganando en este juego mental.
La ventaja de 27 puntos de los Spurs tras acabar el segundo cuarto (49-76) fue la mayor ventaja al descanso conseguida por un equipo visitante en la historia de las Finales de la NBA.
Llegado el tercer cuarto, todo empezó a cambiar, aunque fuera de forma lenta y dolorosa para los Knicks. Primero, una falta flagrante de Wembanyama sobre Towns, con codazo en la mandíbula. (Con ella, Wemby suma ya tres faltas flagrantes en estos playoffs. Una más y será suspendido.) Luego, un mate de Anunoby seguido de un triple del capitán de los Knicks, . En total, Nueva York superó a San Antonio por 26-14 puntos en el tercer cuarto y cerraron a 15 por detrás.
En los últimos 12 minutos, la ofensiva de los Spurs seguía fría, más bien helada, comparada con cómo empezaron el partido. Los Knicks aprovecharon para recortar la diferencia hasta acercarse a solo 4 puntos con 4 minutos y 32 segundos en el reloj. Un Jose Alvarado rápido y atrevido marcó la diferencia para la ofensiva neoyorquina junto a un Brunson que finalmente se deshizo de las frustraciones de una primera mitad cargada de errores y tiros fallados. Los neoyorquinos tomaron la primera delantera de toda la noche a falta de 1 minuto y 32 segundos. Hasta que el escolta de San Antonio, Stephon Castle, volvió a poner a su equipo por encima un punto.
Con los nervios de punta y a cinco segundos del final, Brunson (36 puntos) lanzó un triple lejano y apresurado, falló, pero detrás de él, Anunoby vino a palmear el balón en el aire y consiguió los dos puntos necesarios para asegurar la victoria neoyorquina. En el reloj: 1,2 segundos. El Madison Square Garden y toda la ciudad de Nueva York estallaron en júbilo.
“Hacemos lo que hace falta para ganar. Aprovechamos las segundas oportunidades. Solo intentaba hacer una jugada”, dijo humildemente el héroe de la noche, que acabó el partido con 33 puntos. “Resistimos”.
Los Knicks son el equipo número 39 en ponerse 3-1 por delante en las Finales de la NBA. De las 38 ocasiones anteriores, el equipo que lideraba acabó ganando el campeonato de la NBA 37 veces. Los neoyorquinos tienen todas las de ganar y no les faltan ganas.