Ni siquiera el lugar de nacimiento de Stefan Joksimovic (Belgrado, 2008) se entiende sin el baloncesto. Nació allí, en la capital serbia, porque su padre había dejado el Lasko esloveno para recalar en el en la temporada 2005. Se trata de Nebojsa Joksimovic (Koper, entonces Yugoslavia, 1981), que también jugó en el Lokomotiv Kuban, y que llegó a disputar varios Europeos con la selección absoluta de su país, el último en 2015. Ambos, a pesar de tener doble nacionalidad, eslovena y serbia, no dudaron en decantarse por el país alpino.
Desde bien pequeño hizo su gran apuesta, a doble o nada, por el baloncesto. Con tan solo 14 años dejó atrás a familia y amigos, que se quedaron en Eslovenia, donde su padre se había asentado desde 2017, para aterrizar en la escuela del Baskonia, en Vitoria. “Los primeros días fueron difíciles porque era muy joven todavía para irme de casa, pero estoy muy orgulloso de la decisión porque aquí puedo crecer”, contó el jugador en una entrevista institucional del Baskonia en octubre de 2025.
Tras tres años en la escuela del Baskonia, combinando el colegio por la mañana, los entrenos después, los deberes por las tardes y el tiempo libre en la residencia donde convive con otros compañeros, hizo historia en el club alavés al convertirse en el jugador más joven (16 años y 324 días) en debutar con los azulgranas en Euroliga. Cinco días después lo hizo en la Liga Endesa y batió otro hito: el tercer baskonista más joven en debutar en la liga regular, solo superado por Alberto Frías, en 1987, y Juan Pedro Cazorla, en 1992, ahora uno de los directivos de peso del Baskonia. Pero la gran expectativa por la joya de la corona de los de Paolo Galbiati no ha tenido todavía traslación a los números durante la temporada. En la Liga Endesa, Joksimovic ha disputado 10 partidos con un promedio de 8,2 minutos, 2,9 puntos, 1,1 rebotes, 0,9 asistencias y 1,9 de valoración.
El entusiasmo por su actuación con Eslovenia ha hecho que se enarbole la etiqueta del nuevo Doncic por diversos medios balcánicos. debutó en abril de 2015 con el Real Madrid en la liga ACB con 16 años y 63 días. Esa temporada Doncic acabó disputando cinco partidos con 4,5 minutos de media, 1,6 puntos, 1,2 rebotes, 0 asistencias y un 1,8 de valoración. De ahí, tras una temporada más de adaptación, dio el salto a pisar fuerte en la élite con valoraciones de 11,9 en la temporada 16-17 y de 18,4 en la 17-18. Algo que queda aún por ver en el caso de Joksimovic.
“La punta de lanza de la generación de canteranos baskonistas de 2008”, así lo llamó el director deportivo del Baskonia, Félix Fernández, en junio, cuando confirmó que formará parte de la plantilla de Galbiati: “La próxima temporada estará seguro, pero necesitará su tiempo”.
La gran pregunta ahora es: ¿tendrá hueco en la rotación de Galbiati? ¿Y en qué posición? Ni siquiera eso está claro. Una fuente del entorno del baloncesto alavés asegura que es un jugador “para dársela y que él genere”, un perfil de alero o escolta más que de base. Lo que le cerraría algo las puertas, ya que esas posiciones el Baskonia las tiene muy reforzadas para esta temporada con los recientes fichajes de Chris Duarte, DeWayne Stewart y A.J. Lawson. Pero Sam Vecenie, uno de los analistas de cabecera para el draft del baloncesto estadounidense, describe a Joksimovic en The Athletic (la sección de deportes de The New York Times) como “un potencial organizador de juego que sale de los bloqueos, juega a un ritmo tremendo y cambia de velocidad con amagos dañinos”. Lo que nadie discute es que, con sus 2,01 metros sin zapatillas, tiene un magnífico tiro zurdo desde los tres niveles, que puede elevarse por encima del aro cuando tiene algo de carrera previa y que tiene una excepcional capacidad de pase. “Tiene una creatividad innata en cómo ataca las defensas”, concluye Vecenie.
Su proyección ha hecho que ya desde hace meses se mueva el avispero. En junio, el agente del jugador, Sasa Zagorac, tuvo que desmentir los rumores que lo vinculaban con un salto a la NCAA, la liga universitaria de baloncesto de Estados Unidos. “Está totalmente comprometido con Baskonia y centrado en su desarrollo”, escribió en redes sociales.
Joksimovic es un jugador que ya entra en casi todas las previsiones de cara al draft de la NBA de 2027, el evento en el que los equipos de la liga estadounidense incorporan a 60 de los mejores talentos menores de 23 años. En su quiniela de junio, Vecenie, el analista de The Athletic, lo situaba en el número dos, solo por detrás de Tyran Stokes, considerado el mejor talento de su generación.
Allá por octubre, en esa entrevista corporativa que lanzó el Baskonia, se le preguntaba a Joksimovic por sus sueños a largo plazo. No pestañeó: “Ganar títulos con Baskonia y, como el de todos los chavales, llegar a la NBA”.