El Coliseum estalló. Después de cuarenta y cinco minutos de baloncesto al límite, con el ascenso a la Liga Endesa como única recompensa posible, y derrotó al Movistar Estudiantes en la prórroga (95-100) para regresar a la élite del baloncesto español apenas un año después de haber bajado. El sueño estudiantil, que había acariciado el regreso a la ACB durante cuarenta minutos largos, se rompió en los últimos instantes de una prórroga que el Leyma dominó con una frialdad impropia de la tensión que se vivía en la pista. Un desenlace que nadie en el Coliseum olvidará en mucho tiempo.
El partido comenzó como una pelea de trincheras. Las defensas mandaron desde el primer minuto, los errores desde el perímetro se acumularon en ambos lados y el marcador apenas respiraba. El Leyma, arropado por su público y con Dídac Cuevas enchufado desde el triple, construyó una ventaja de seis puntos al final del primer cuarto (6-12) que pareció insuficiente para un equipo que había terminado la liga regular con el mejor registro de la historia de la categoría: 32 victorias y solo dos derrotas en toda la temporada. , sin embargo, no acusó el golpe inicial.
El segundo cuarto fue un ejercicio de ida y vuelta sin cuartel. El Estudiantes, que había llegado a A Coruña con la épica de quien ha sobrevivido a una temporada plagada de bajas y lesiones, reaccionó con triples de Garino y se puso por delante a mitad del cuarto. Tres triples consecutivos de Cuevas y Jacobo devolvieron el mando al Leyma, pero una canasta rocambolesca de McGrew en la última posesión dejó el descanso con un ajustadísimo 34-36 que no le daba ventaja real a ninguno de los dos equipos. El partido estaba completamente abierto.
El tercer cuarto fue claramente del Estudiantes. Silverio, que acabaría siendo uno de los jugadores más determinantes de la noche con 23 puntos, empezó a encontrar su punto desde el triple con una consistencia que el Leyma no supo frenar. Granger, Garino y Stumbris se sumaron al festival exterior y el equipo de Toni Ten llegó a ponerse con 11 puntos de ventaja (57-46), la máxima diferencia del partido. El Leyma parecía roto. El Coliseum, en silencio. Todo apuntaba a que el histórico club madrileño iba a cumplir su promesa de volver a la élite.
Lo que vino después desafió cualquier guión. Jorgensen, el italiano que se echó al equipo a la espalda en el cuarto periodo con una actuación colosal, inició una remontada que parecía imposible desde cualquier ángulo. Punto a punto, falta a falta, canasta a canasta, el Leyma fue reduciendo una diferencia que llegó a ser de trece puntos (77-64) hasta que un triple de Pacheco a 39 segundos del final igualó el marcador a 80. Granger falló el triple que podría haber dado la victoria al Estudiantes y Cuevas perdió el balón en la última posesión coruñesa. Prórroga.
En los cinco minutos adicionales, el Leyma encontró la calma que le había faltado en los momentos más complicados del partido. Jorgensen y Diop anotaron desde el triple para abrir brecha nada más arrancar la prórroga y, aunque el Estudiantes intentó reaccionar con García y Silverio, nunca pudo recuperar el control del marcador. Los tiros libres finales de Pacheco, Diop y Cremo sentenciaron en los últimos segundos un partido que había tenido absolutamente de todo.
Para el Leyma, el ascenso significa el regreso a la élite tras su única temporada en la Liga Endesa. : el club que había pasado 64 años en la máxima categoría antes de su histórico descenso en 2021 vuelve a quedarse a las puertas del regreso. La promesa que hicieron aquella noche, “volveremos”, tendrá que esperar al menos una temporada más. Esta noche, en el Coliseum, era el Leyma quien tenía que volver. Y volvió.