El Valencia Basket despliega las velas con el inicio de la nueva temporada en el horizonte (se estrenará en la Liga ACB el 27 de septiembre ante el Hisopos Lleida). El mensaje corporativo ya lo tienen todos bien aprendido y lo repiten en cuanto alguien dispara el nombre de Pedro Martínez: la última temporada fue hermosa, pero ya solo es pasado. , el sustituto del entrenador tránsfuga que prefirió un trasatlántico como el Real Madrid, bajo el pretexto de luchar por ganar la Euroliga, que intentar repetir lo que parece irrepetible: una temporada con el Valencia que conquistó la Supercopa, la Liga ACB y que jugó la Final Four de la Euroliga.
El club, que arranca con casi 12.000 abonados a sus espaldas, ha cerrado siete fichajes, de momento, como Jean Montero, Brancou Badio o Braxton Key. Los refuerzos más llamativos son los de Armoni Brooks y TJ Shorts, dos exteriores. Pero también han recibido la bienvenida Gonzalo Corbalán, Dylan Osetkowski, Mario Saint-Supéry, Mouhamadou Gueye y Elias Valtonen, además del regreso de Lucas Marí. Las principales dudas vienen del juego interior y ahí aún se está a la espera de conocer los descartes de la NBA por si puede añadirse un nuevo refuerzo.
Albert quiere dejar de hablar de su antecesor para centrarse en el presente y el futuro próximo, aunque tuvo palabras de elogio hacia el catalán. “ y que he tenido la suerte de trabajar con él y con todo el staff. Se hizo un gran trabajo colectivo donde aprendimos, sufrimos y acabamos ganando. Sería difícil elegir uno o dos detalles de lo que he aprendido a su lado, pero sí puedo decir que haber estado al lado de uno de los entrenadores con más experiencia en España es un gran bagaje para el resto de mi vida”.
El entrenador valenciano está satisfecho con una plantilla que, según su valoración, “puede llegar a ser competitiva”. Para Albert es importante no quedarse solo con la foto de la pasada temporada, la del mejor Valencia Basket de la historia, y asegura que él prefiere observarlo todo desde una perspectiva más amplia que le permite ver “una línea ascendente desde hace años”. La trayectoria como club ilusiona a un hombre de la casa. “Todos somos muchos más grandes que hace 10 o 15 años. Ahora mi reto es dejarlo lo más arriba posible. Sin ponernos el objetivo de ser mejores el primer día en comparación con lo más reciente”.