El ser o no ser de Kern Pharma

“Durante los proyectos hay momentos en los que estás arriba y otros más abajo. Las cosas empiezan y terminan, y el truco es saber continuar. La vida nos ha puesto este órdago y esperamos esquivarlo”, reflexiona Oroz, resuelto a seguir con su hoja de ruta, que pasa por seguir haciendo méritos. “Somos el equipo español que saca ciclistas como ningún otro en el mundo. Ese es nuestro valor. Ahora se trata de unirlo con marcas que también quieran aumentar su valor, porque esto se trata de hacer equipo, no de buscar un inversor que te deje dinero y nada más”, desliza. Su problema, sin embargo, visto ahora a toro pasado, fue anunciarlo públicamente porque desde entonces los patrocinadores no ven claro acercarse a un equipo con futuro indefinido, porque tampoco pueden fichar porque no son atractivos y porque no saben si seguirán, y porque el equipo se les desmonta poco a poco, ya que todos tienen libertad para pensar en su futuro. No ocurre lo mismo con Oroz, que está atado de pies y manos.

Resulta que el mánager del equipo, visto que el dinero ya no llegaba de igual manera, tuvo que depositar en la UCI como aval su patrimonio. “Mi familia lo ha puesto todo en este proyecto, hemos avalado con nuestra vida, con la casa y con lo poco que tenemos”, desvela ya con un cierto tembleque en el tono de voz. Aunque pronto se endereza: “No puedo juzgar a Kern Pharma. Son decisiones en las que no podemos hacer nada. en la Continental y en la Pro Team, eso es un hecho. Y sin ellos no lo habríamos conseguido”. Pero, ya lo entiende, una cosa es el deporte y otra los negocios. Así, el equipo necesita, al menos, tres millones de euros. “Eso nos permitiría seguir, pero si son 25, pues genial, y 60 ya no te digo… No sé, no es una cifra cerrada”, conviene Oroz, que sisea que sí hay negociaciones, pero nada en firme. “Ojalá en Granada, al final de la Vuelta podamos dar la gran noticia, pero no está claro, no. Y si llegamos a octubre ya será imposible seguir”, apostilla, convencido de que los números explican que el euro invertido en su equipo sale muy rentable.

“Estamos en verdadero peligro, podemos desaparecer, al menos el equipo como es ahora. Es una realidad que esta puede ser nuestra última Vuelta a España. Son momentos difíciles”, acepta. Y agrega: “En esta vida puedes estar lamentándote todos los días o decidir ir hacia delante. Y en eso estamos. Yo siempre soy optimista. No sé si es un error porque hay que ser realista, pero es verdad que cada hoja de calendario que pasas, pesa. Pero si lo hemos hecho una vez, ¿por qué no lo vamos a hacer dos veces?”. El entuerto es que cada vez quedan menos días y más dudas.