El estreno del LEC Versus no ha pasado desapercibido, pero no precisamente por las razones que Riot esperaba. Los primeros datos de audiencia confirman una realidad incómoda: el nuevo formato arranca con cifras claramente inferiores a las del Winter Split 2025, tanto en media de espectadores como en picos máximos.
La caída no es menor. En comparación directa, la media de viewers simultáneos ha descendido en torno a un 15-20%, mientras que los picos más altos se han quedado muy lejos de los registros del año pasado. Y eso, incluso contando con uno de los mayores focos de interés del fin de semana: Los Ratones.
Menos hype, menos pico…y una lectura clara
En 2025, la LEC rozó los 600.000 espectadores en su momento álgido con el clásico entre Karmine Corp y Movistar KOI. En este arranque de 2026, el encuentro más visto, Los Ratones vs Karmine Corp, se quedó en torno a los 476.000, una diferencia difícil de ignorar.
El contraste es aún más evidente cuando se repite el mismo duelo: el KOI vs KCorp del pasado fin de semana cayó cerca de un 36% respecto al año anterior. Un dato que va más allá de la anécdota y apunta directamente al desgaste del formato o a una pérdida de expectación general.
Los Ratones tiran del carro…pero no basta
Si hay un equipo que ha sostenido las cifras del LEC Versus en su debut, ese ha sido Los Ratones. Sus tres partidos lideran el ranking de encuentros más vistos, incluidos los choques frente a Karmine Corp, KCorp Blue y Fnatic.
El problema es estructural: cuando el interés depende casi por completo de un solo actor, el producto empieza a mostrar grietas. Los Ratones atraen miradas, si, pero no compensan una bajada generalizada de engagement en el resto de la jornada.
¿Formato nuevo, problema viejo?
El LEC Versus nació rodeado de polémica: la entrada de equipos procedentes de la ERL, la eliminación de estructuras conocidas y una narrativa menos clara desde el primer día. La comunidad ya estaba dividida antes de empezar…y los números parecen darle la razón a los más escépticos.
Esto no significa que el formato esté condenado, pero sí deja una advertencia clara: el cambio, por sí solo, no genera hype sostenido. Sin una narrativa fuerte, rivalidades bien construidas y un calendario que invite a quedarse, la audiencia se enfría rápido.
Lo que dicen los números (y lo que no)
El LEC Versus no se hunde, pero empieza más frío de lo esperado. Menos viewers, menos pico y una sensación general de que el impacto del estreno ha sido inferior al de 2025.
Ahora la pelota está en el tejado de Riot. Ajustar el ritmo, reforzar la narrativa y convertir el formato en algo que se sienta imprescindible será clave. Porque en esports, la audiencia no espera: si no conectas desde el principio, los números hablan solos.