El parche 26.2 del LoL sacude el meta con nerfeos contundentes a campeones dominantes

Riot apunta directo a los picks opresivos en pro play con el parche 26.2, con cambios que afectan jungla y adelante, marcando el rumbo competitivo para 2026

Riot Games lanzó el 22 de enero el Parche 26.2, el segundo de la temporada 2026, dirigido explícitamente a recalibrar el meta competitivo que se ha solidificado en las dos primeras semanas de LEC, LCS y otras ligas regionales.

Los cambios afectan principalmente a campeones que dominan tanto en pro play como en ranked de élite, especialmente en la jungla donde ciertos picks se habían vuelto prácticamente obligatorios. Es un patrón claro: Riot castiga lo que funciona demasiado bien y levanta lo que quedó rezagado.

Los grandes debilitamientos: la jungla bajo ataque

Malphite, Nunu & Willump y Zed reciben los golpes más contundentes, particularmente en sus capacidades de jungla. Estos tres campeones han dominado las selecciones en competición profesional durante dos semanas, con tasas de veto cercanas al 80% en algunos casos.

Malphite pierde daño significativo en su E (Terraemoto: 80/120/160/200/240 → 60/95/130/165/200) y el tiempo de reutilización de su ultimate sube drásticamente (130/105/80 → 130/115/100). Riot reconoce que Malphite funcionaba demasiado bien en dos roles simultáneamente (superior y jungla) y busca dejarlo viable en superior mientras lo debilita en jungla.

Nunu & Willump sufre reducciones en combate contra jugadores y monstruos, afectando su capacidad de limpiar campos y su presión en combates de equipo. Zed ve su daño a monstruos caer (1.8x → 1.2x), frenando considerablemente su velocidad de jungla que lo hacía problemático.

Los tiradores bajo presión: Sivir, Smolder y Ashe

Los roles de ataque también reciben atención, pero de forma más quirúrgica.

  • Sivir es la más debilitada: pierde ataque por nivel (2% → 1.6%) y armadura (4.45 → 4.0), cambios que suman un debilitamiento considerable en su resistencia.
  • Smolder baja armadura (4.7 → 4.0), intentando asegurar que su daño en fase tardía tenga contrapartidas reales en términos de tankabilidad. 
  • Ashe sube ligeramente (ataque por nivel: 3 → 3.5), el único tirador que se lleva un aumento porque estaba con rendimiento bajo.

Las potenciaciones: identificar el próximo meta

Si los debilitamientos dicen «esto era demasiado bueno», las potenciaciones dicen «esto fue olvidado sin razón»

Aatrox y Viego son los ganadores, especialmente Viego que recibe un aumento significativo en ataque por nivel (2.25% → 2.75%) y en daño crítico (50% → 70% en el módulo), intentando hacerlo competitivo nuevamente.

Master Yi también sube en armadura (4.2 → 4.5) y en su Q (65% → 75%), permitiendo que el campeón hipercarry pueda escalar de forma más predecible.

La pregunta es: ¿Son estas potenciaciones insuficientes o serán el próximo problema? Generalmente, una semana después de parches como este, los profesionales descubren qué campeón potenciado es el nuevo dominante.

La señal que manda Riot: qué tipo de meta quiere

Más allá de números individuales, Riot está comunicando filosóficamente qué tipo de temporada 2026 quiere:

  • Menos dominio de jungla: Reduciendo daño a monstruos en múltiples campeones, Riot está bajando el impacto global del rol jungla, algo que ha sido controversial entre jugadores que notan que cazadores con buenos limpiezas de campos pueden patrullar todo el mapa sin respuesta.
  • Más duración de juegos: Al debilitar capturas individuales y ráfagas de daño en algunos ámbitos y potenciar resistencia, Riot parece buscar combates de equipo más largos, menos «gana el que tiene el campeón dominante en minuto 5».
  • Menos acumulación de ventaja: Cambios a Barón (ahora da +150 de oro en lugar de +300 tras los cambios de 26.1) e esta ronda de equilibrio intentan evitar que un equipo que consigue ventaja temprana cierre el juego automáticamente en minuto 25.

El contexto competitivo: dos semanas y ya rediseño

Lo inusual es que Riot está reequilibrando apenas dos semanas después de los enormes cambios de 26.1, que incluyeron remakes de visión, sistemas de oros y restructura de jungla. Eso sugiere dos cosas:

  1. Los datos son claros: No hay ambigüedad. Los campeones debilitados están en 52-54%+ de porcentaje de victorias en Diamante+ y 70%+ selección/veto en LEC/LCS. Cuando los números son así, no necesitas esperar.
  2. Riot quiere mantener control narrativo: Esperando demasiado, otros campeones hubieran evolucionado y el meta se hubiera «resuelto» naturalmente, haciéndolo más estable. Al actuar rápido, Riot mantiene el meta «en flujo», obligando a equipos a adaptarse constantemente.

Implicaciones para el calendario competitivo

Los cambios llegan justo cuando muchas ligas están transitando al Lock-In o próximamente a clasificatorios.

LEC: Comienza regularmente en febrero. Los equipos que basaron estrategias en Malphite/Nunu deben reconceptualizar.

LCS: Lock-In es este fin de semana. Los cambios llegan después del evento, así que Lock-In mantiene el meta anterior pero el siguiente evento (Season Kickoff en abril) usa 26.2+.

LCK/LPL: Comenzarán regularmente a mediados de febrero. El Parche 26.2 será el oficial durante sus temporadas.

Esto crea una ventana donde equipos de regiones que juegan Lock-In tienen dos semanas extra de datos sobre cómo jugar post-26.2, dándoles ventaja informativa para Stage 1.

La pregunta que queda en el aire

¿Son los cambios suficientes o Riot necesitará otro ajuste en 26.3?

Historia sugiere que hay riesgo de balancín extremo: debilitar tanto que algo que era nicho ahora se vuelve dominante.

Viego con su aumento de crítico podría explotar fácilmente. Aatrox como cazador podría ser sorpresa. La comunidad ya especula: algunos apuntan a que el próximo meta podría girar alrededor de hipercarries como Viego, el cual ahora tiene caminos viables pero aún requiere equipo que lo proteja.

Lo cierto es que equipos profesionales tendrán una semana intensa de entrenamientos y análisis antes de que sus siguientes partidos oficiales ocurran, asimilando todas las implicaciones de 26.2.