Alonso y Aston Martin continúan con su calvario en Mónaco

Cómo de mal para que el circuito de Mónaco, al que muchos equipos se encomiendan para tratar de minimizar las limitaciones de sus monoplazas, todavía haya puesto más en relieve la falta de pegada del AMR26, un coche que estaba llamado a romper la pana en el marco del nuevo reglamento, y que al ritmo que va terminará destrozando la marca favorita de James Bond. Los deportivos del agente secreto más famoso del mundo incorporaban un arsenal solo al alcance de las superproducciones de Hollywood; los bólidos que este fin de semana conducen Fernando Alonso y Lance Stroll por los toboganes de Montecarlo, a duras penas les permite librar los muros que abrazan el trazado que serpentea por el Principado.

Al conocido galimatías en el que anda metido Honda . El bloqueo trasero que antecedió el susto de Alonso del viernes vino dado por una sacudida al bajar una marcha. “Mónaco no es el lugar más indicado para que pasen este tipo de cosas al bajar marchas, y que se produzca un bloqueo o el motor se acelere. Te estrellarás y quedarás en ridículo”, convino Alonso. “En esta pista, los cambios de marcha son trascendentales para tener confianza en la entrada en las curvas. Y, en estos momentos, el coche es demasiado inconsistente en ese aspecto”, añadió el bicampeón del mundo con Renault (2005 y 2006).