La final del Mundial 2026 que España le ganó a Argentina duró 120 minutos pero una parte de ella todavía no terminó: los castigos por los incidentes desatados después del partido se decidirán durante los próximos días en los despachos. La Comisión Disciplinaria de la FIFA ha iniciado un procedimiento contra la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), así como contra varios de sus jugadores y el español Gavi, . Según informó el organismo, basándose en el informe del instructor de ética designado, “se ha iniciado un procedimiento disciplinario contra los jugadores argentinos Nahuel Molina, Leandro Paredes y Thiago Almada y el miembro del cuerpo técnico de la selección albiceleste Roberto Fabián Ayala”. Asimismo, también sobre el futbolista español del Barcelona Gavi.
Respecto a los jugadores y cuerpo técnico argentinos se abre un procedimiento disciplinario contra los futbolistas Nahuel Molina, por dos cargos de agresión, uno consumado y otro en intento, y otro por conducta antideportiva, y contra Leandro Paredes, con tres cargos de agresión, y Thiago Almada, por conducta antideportiva. También contra el asistente del entrenador Lionel Scaloni, el exfutbolista Roberto Ayala, en su caso por un cargo de agresión. Por parte de España, se investiga al centrocampista azulgrana Gavi por un caso de conducta antideportiva. , tras lo cual la Comisión Disciplinaria de la FIFA emitirá una resolución más adelante.
En el caso de la AFA, la comisión investiga posibles incumplimientos del artículo 13, como “servirse de un evento deportivo para realizar manifestaciones de índole distinta a la deportiva”, del artículo 14, por “conducta inadecuada”, del artículo 15, por “discriminación y agresiones racistas”, y del artículo 17, en lo referido al orden y seguridad de los partidos. En el caso de éste último, por “cánticos y gestos discriminatorios, los retrasos en el inicio de los partidos, el incumplimiento de los protocolos de partido y de seguridad, la exhibición de mensajes inapropiados por parte del equipo y los espectadores, y el lanzamiento de objetos por parte de los espectadores en varios partidos de la selección argentina”.
Aunque la FIFA no lo explicó, es probable que las referencias a “manifestaciones de índole distinta a la deportiva” y “mensajes inapropiados” apunten a la bandera que los futbolistas de la Albiceleste desplegaron tras la semifinal ante Inglaterra, cuando dejaron ver el mensaje en relación a la soberanía que el país sudamericano reclama sobre el archipiélago ubicado a menos de 200 kilómetros de la costa patagónica y ocupado por Gran Bretaña. Hasta ahora no se informó de una sanción oficial de la FIFA a la AFA respecto a esa pancarta.
La final no había sido un partido particularmente violento, más allá de la expulsión de Enzo Fernández por doble amonestación -la primera tarjeta amarilla por simular una infracción y luego reclamarle al árbitro-, pero un puñado de futbolistas argentinos quedaron bajo la lupa tras protagonizar diversas agresiones a sus pares españoles. Una de ellas, minutos después de la victoria del equipo de Luis de la Fuente, estuvo a cargo de Paredes, que en un ataque de furia agarró del cuello a Eric García y revolcó a Gavi. Posteriormente fue expulsado.
Molina, a su vez, lanzó un puñetazo a Rodri, que pasaba festejando el reciente título delante suyo. Ayala, por su parte, lanzó un fuerte empujón a la altura del cuello a Dani Olmo. Días después, el ayudante de Scaloni pidió disculpas públicas, aunque el jugador del Barcelona puso en duda el verdadero arrepentimiento del ex defensor del Valencia. Tras el anuncio de la FIFA, los subcampeones del mundo se exponen a fuertes sanciones.