Recorte de gastos en el Villarreal, gran desafío de Iñigo Pérez

Hacer más con menos. Es el pesado encargo en el Villarreal. No suele ser el tipo de misión que seduce a los entrenadores con más proyección de Europa. Pero en una Liga en la que no abundan los horizontes de promisión, el navarro de 38 años firmó por el club de Castellón previo voto de austeridad. Lo hizo después de que Marcelino García, su ilustre predecesor, clasificara al equipo en 3ª posición y se negara a renovar en las condiciones que le ofrecieron. Lo advierte el consejero delegado, Fernando Roig Negueroles: se acabaron los años de apuestas arriesgadas en el merado de fichajes. Ahora se abre una era de austeridad. Se imponen los ajustes presupuestarios y el empleo de futbolistas de la cantera para reforzar la base de la plantilla. Gestionar la escasez y elevar el pulso ofensivo del equipo es la tarea que Iñigo Pérez tiene entre manos en la visita al Metropolitano para enfrentar al Atlético, hoy a las 17.00 horas (Dazn y Movistar+).

Hay 30 clubes en Europa con más de 200 millones de ingresos, según la consultora Deloitte. Es la realidad con la que tiene que competir el Villarreal, que presupuestó más de 200 millones de euros por primera vez el año pasado, gracias a su participación en la Champions. El contraste fue corrosivo. Plagado de jugadores jóvenes y sin experiencia en el máximo nivel, el equipo acabó la primera fase del torneo en la posición 35ª después de perder todos los partidos.

Esa es la herencia que recoge Iñigo Pérez, a la espera de que le fichen un mediocentro antes del cierre del mercado. Las salidas de Partey, Parejo y Alfonso Pedraza dan urgencia a su situación. De momento, el club solo ha gastado 1,5 millones en un portero, el húngaro Péter Gulácsi. Las palabras del consejero delegado, Fernando Roig Negueroles, en una entrevista de junio con As, no escondieron intenciones: “En un momento dado hicimos una apuesta por arriesgar y por estar en un nivel que no nos corresponde a nivel económico, y lo hicimos porque pensábamos que había un hueco para repetir competición europea del máximo nivel y se ha conseguido. Pero no podemos estar en ese ritmo de gasto y de esfuerzo cada año”.

“La clave”

El empate 2-2 en El Sardinero en la primera fecha de la Liga, el domingo, sirve a Iñigo Pérez para extraer conclusiones. Si su intención es transformar al Villarreal en un equipo que, como su Rayo, presione al hombre en campo contrario con agresividad y ritmo de circulación, aborda una transformación que opera contra estructuras arraigadas desde hace un lustropretendieron jugar así. Frente al Racing, un recién ascendido, se hizo evidente que los jugadores del Villarreal tenían problemas para defender en campo rival. Los desajustes en la presión se tradujeron en un parcial de 2-0. Solo la intervención del técnico en el descanso recondujo al Villarreal, que acabó empatando y abrumando al Racing con siete remates y 49 intervenciones en el área de Agirrezabala.

“La clave del otro día estuvo en esos 15 minutos de pasividad defensiva y pasividad ofensiva en su frontal de área”, dijo.

La solidez de Carlos Romero, el lateral canterano, fue la mejor noticia de la primera jornada. La buena forma de Mouriño, Foyth, Gueye y Pépé ayudarán a la causa. No será sencillo. Iñigo Pérez ha recogido el testigo de una misión que requiere todo su ingenio.