Al Barcelona no le bastaba con el ruido mediático alrededor de Julián Alvarez. También quería escuchar rugir al Metropolitano. Esperaba, en definitiva, algo similar a lo que ocurrió el domingo pasado: el argentino sufrió el escarnio de la afición del Atlético de Madrid. . “Se decidió que no se acerque con los compañeros a saludar a la gente, separarlo para que fuera a los vestuarios”, comentó Diego Pablo Simeone. El mismo problema de todo el verano. La misma solución. Ninguna.
La pasada semana, . Según explicaban, querían ver cómo evolucionaba el fin de semana. Tenían dos frentes, uno en el Martínez Valero; otro en el Metropolitano. El Barça sonrió en los dos. En la casa del Atlético, la hinchada pitó a Julián y, frente al Elche, Hansi Flick le demostró a la dirección deportiva que su premisa era acertada. Al menos, que por ahora así lo parece. “Si no traen a Julián me arreglo con lo que tengo”, había asegurado, durante todo el verano, el preparador alemán.
En la plantilla del Barcelona, sin embargo, hay jugadores que no quieren dar por perdido a Julián Alvarez. Todavía continúan los mensajes entre el delantero argentino y algunos de los azulgrana. “Es una putada lo que está pasando”, explica uno de los muchachos de Hansi Flick. El optimismo de la plantilla, cada vez más debilitado, coincide con el de los despachos del Camp Nou. En las oficinas donde se cocinan los números aseguran que en el límite salarial hay un espacio para un delantero. “Tenemos espacio para un jugador top”, presumen. Las mismas fuentes aseguraban que había dinero para pagar el traspaso. La primera oferta de 100 millones fue rechazada. La segunda, de unos 20 millones más, nunca la confirmó el Atlético. Joan Laporta, sin embargo, la refrendaba: “Hemos hecho una oferta muy importante, si están dispuestos a aceptarla fantástico, pero no va a ser ilimitada en el tiempo. Tenemos que tomar una decisión. Si mantenemos la oferta o no depende de cómo transcurran estas dos semanas que quedan de julio”, aseguraba el presidente durante el Mundial.
Los plazos del Barcelona fueron cambiantes. . Lo estiraron hasta finales de julio y luego hasta el comienzo de la pretemporada. El último caducaba este lunes. Pero hay quien lo quiere prolongar hasta el final del mercado.
El problema es que en la Ciudad Deportiva la esperanza de alcanzar un pacto por Julián está en la UCI. “Es prácticamente imposible”, subrayan en la dirección deportiva azulgrana. El Barça comienza a descartar a Julián de la misma manera que . “Sondeamos al Inter y no lo quieren traspasar”, explican. Sin el plan A (Julián) ni el plan B (Lautaro), la dirección deportiva comienza a prescindir de otras alternativas. “No hay en el mercado un jugador que mejore lo que tenemos en la plantilla”, insisten. En definitiva, le dan la razón a Flick. Sin Julián, no hay delantero ideal para reemplazar a Lewandowski. Y el Atlético no cambia de opinión con respecto a su negativa a traspasarlo al Barça.
En el club rojiblanco aseguran que su intención siempre fue retener a Julián Alvarez hasta el punto de ofrecerle un aumento salarial, diez millones de euros netos por temporada, para equiparle a Oblak como el mejor jugador pagado del plantel. Como esta oferta fue rechazada y en mayo el jugador mantenía su intención de marcharse al Barcelona, la dirigencia rojiblanca le emplazó al 20 de junio como máximo para ingresar en una cuenta 150 millones de euros, de los cuales ningún porcentaje debía destinarse a pagar comisiones a agentes, intermediarios o familiares. El motivo de la fecha del 20 de junio era por ser año de Mundial y la dirección deportiva rojiblanca necesitaba dinero y tiempo para poder planificar el plantel y encontrar un sustituto del nivel de Julián Alvarez. El Atlético nunca recibió una oferta por ese montante en el plazo establecido. Según el club, llegó una más tarde del Barcelona por 100 millones de euros a pagar en seis años. Después de que Julián Alvarez expresara el 26 de junio en la zona mixta del estadio de Dallas que tenía un “sueño” y que “lo mejor para toda las partes es una transferencia”, en el club rojiblanco aseguran que no llegó ninguna oferta más del Barcelona.
La situación se ha enquistado como se preveía, pese a los intentos del club de proteger al jugador ante su más que probable continuidad en el Atlético. En la zona noble del Metropolitano se interpreta que el agente de Julián Alvarez utilizó la oferta de mejora salarial para negociar con el Barcelona una superior hasta lograr que la mejorara. Según fuentes conocedoras de las negociaciones, el Barça le ofreció 18 millones de euros netos, pero nunca llegó a los 150 millones de euros que pedía el Atlético. Esa cifra es clave, porque según las mismas fuentes, el desbloqueo para una posible venta de Julián Alvarez al Arsenal pasa porque el club londinense acepte remunerarle con la cantidad pactada con el Barcelona.