Cuando Marc Cucurella dejó su futuro en manos de su representante, dispuesto a centrarse en el trabajo de la selección española en Estados Unidos, sonó su teléfono: “Hola, soy José Mourinho”. La llamada fue corta. Suficiente para que el lateral de la Roja, campeón de Europa en Alemania 2024, . “No me quiso entretener porque sabe que tengo que estar centrado aquí. Me dijo que tenía ganas de trabajar conmigo. Me dio confianza. Tengo ganas de empezar a trabajar con él”, explicó Cucurella. Y remarcó lo que más le llamó la atención de la conversación: “Se acordaba de acciones mías cuando jugamos contra el Benfica. Me habló de lo que transmitía también como compañero”.
Antes de concentrarse con la selección española en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, Cucurella sabía que su futuro estaba lejos de Londres. Después de cuatro temporadas en el Chelsea, el lateral sentía que su etapa en Stamford Bridge había terminado. ¿El detonante? La destitución de Enzo Maresca. En la cabeza del jugador se instaló una idea: no existía proyecto. El club parecía estar más pendiente de las plusvalías que podían generar sus futbolistas que de los títulos. Entonces comenzó un pulso entre el defensa y la entidad blue. “La marcha de Maresca tuvo un gran impacto en nosotros. Son decisiones que toma el club. Si me hubieran preguntado a mí, no habría tomado esa decisión. Para hacer un cambio así, lo mejor es esperar al final de la temporada”, se quejó el lateral en una entrevista con The Athletic el pasado marzo.
Con Cucurella en el mercado, aparecieron los candidatos. Algunos cerca de Londres: el Manchester City y el Manchester United. Ninguna de esas opciones, sin embargo, era la preferida del lateral, que apostaba por volver a España. Deco, director deportivo del Barcelona, no tardó en intervenir. Había un problema: el Barcelona necesitaba desprenderse de Alejandro Balde antes de pagar más de 50 millones de euros por Cucurella. No todos en el club entendieron la decisión de Cucurella: “Al final, hay que respetar todas las opiniones. Cada uno tiene la suya. Estoy agradecido por todo lo que viví en Barcelona, pero en la vida hay etapas. Cuando el Madrid te quiere, es muy difícil rechazarlo. No tuve dudas de que era el paso adecuado; estoy muy feliz con esta decisión”.
El Atlético de Madrid también llamó a la puerta de Cucurella. “Un proceso así es largo; no solo depende de ti”, explicó el jugador. Pero, cuando parecía que su destino estaba en el Metropolitano, apareció Mourinho. “Mi carrera no ha sido fácil y tener el premio de ir al Madrid es algo muy bonito, un gran broche a mi carrera. Y al Madrid es imposible decirle que no. La presión va a ser máxima. Cuando vas a un club así es por los títulos: tienen 15 Champions. Ojalá poder levantar títulos”, dijo Cucurella.
Primero, en cualquier caso, quiere ganar el Mundial con España. Tras el chasco ante Cabo Verde (0-0), la Roja se medirá ante Arabia Saudí el próximo domingo en Atlanta: “Se está viendo que, al final, todo el mundo quería ganar en el debut; era lo que parecía, pero ningún partido está siendo fácil. Lo más importante es que no ganamos por nuestra culpa, porque no estuvimos finos de cara a portería. Pero es bueno que te pase en el primer partido, porque en una eliminatoria te vas para casa. Sabemos en qué fallamos; lo hemos trabajado en estos días”, cerró Cucurella, ahora jugador del Madrid, siempre indispensable para De la Fuente.