Este fin de semana, un convoy adicional de pilotos e ingenieros se reúne en el paddock de MotoGP en el GP de Austria. Con el campeonato de 2026 en un pañuelo, y la Aprilia de Jorge Martín, los equipos no piensan solamente en la batalla por el título en juego, sino en todos aquellos que están por venir. Los nuevos prototipos 2027, que definirán a los campeones del futuro tras un notable cambio de reglamento, rodarán el próximo lunes en el mismo circuito de Spielberg donde este viernes mandó la KTM de un Pedro Acosta con muchas ganas de lograr su primera victoria.
Varios de los pilotos titulares de la parrilla alargarán su estancia en las colinas austríacas para dar su opinión sobre las nuevas máquinas y neumáticos a los ingenieros de los equipos y , que sustituirá a Michelin como proveedor de las gomas. Este segundo elemento es el que verdaderamente preocupa y obsesiona a los corredores. “Con nueva moto y nuevos neumáticos, tendremos que adaptarlo todo”, afirma Marc Márquez, el defensor de la corona y líder del certamen con Ducati.
“Es una moto divertida. En las rectas es menos fuerte, pero en las curvas puedes ir más rápido, y eso es agradable para los pilotos”, señala Joan Mir (Honda), que probó la nueva moto en Brno pero se perderá esta prueba al estar enfermo. “Todos tendremos que mejorar en nuestro pilotaje, ya que los nuevos neumáticos lo cambian todo”, indica Toprak Razgatlioglu (Yamaha), tricampeón de Superbike con amplio conocimiento de las gomas del proveedor italiano.
Pol Espargaró, que sustituye a Maverick Viñales en KTM por cuarto gran premio consecutivo, entiende muy bien al talento turco, que lleva todo su año de estreno sufriendo. “Nadie se imagina lo mucho que se transformará la categoría el año que viene. Habrá muchos pilotos que sufrirán un montón”, opina el probador de la fábrica austríaca. “De la 1000cc a la 850cc, siento que debo aprenderlo todo de nuevo: el tempo y las distancias en cada curva, los puntos de frenada y la efectividad de la misma. A partir de la cuarta marcha, la moto es una locura, sientes mucho la potencia”, añade.
Dentro del garaje, los ingenieros recopilan sensaciones y dividen la cabeza: quieren ganar en 2026 y en 2027, y la fórmula para lograrlo será notablemente distinta. “Todos los equipos invertimos mucho en este nuevo proyecto, y no es fácil gestionarlo cuando a la vez disputas un campeonato de 22 carreras. Aun así, diría que el mayor esfuerzo va destinado a la nueva moto, y todavía nos gustaría dedicarle más tiempo. Al final, es una transición y hay aspectos de la moto actual que pueden servir para la del año que viene”, cuenta Romano Albesiano, director técnico de Honda.
“Un equipo es como una caja negra: dentro metes el reglamento, la inversión y de ahí salen los resultados. Incide el conocimiento de las personas, el sistema de trabajo, la actitud proactiva a la hora de resolver problemas. Cuando cambian las normas, el resto de la caja se mantiene intacta, así que mucho de lo que hacemos hoy será muy útil mañana”, concuerda Fabiano Sterlacchini, responsable del desarrollo de las Aprilia. “Es difícil equilibrarlo, porque son dos proyectos enormes. Nosotros hemos empezado con una nueva configuración de motor este año, y lo que aprendamos ahora será útil de cara al futuro. Al final, todos los técnicos estamos metidos en los dos proyectos, pero tenemos a un equipo específico designado para la nueva máquina”, apunta Max Bartolini, jefe de ingenieros de Yamaha.
“Es erróneo pensar que se empieza de cero. Siempre hay ventajas y desventajas. Cuando vienes de un proyecto ganador, se trata de afinar. El año que viene será una oportunidad para acercarse más rápido a la competencia”,. Según él, los neumáticos sí resultarán clave en el devenir de las carreras en el primer año, y el carácter de los Pirelli en Superbike augura más espectacular al facilitar el uso de trazadas distintas. A pesar de la reducción de potencia, las motos no serán por ello más lentas a una vuelta.
“Al principio veremos grandes diferencias, quizás las carreras sean menos interesantes. Luego, al cabo de un año, todos volveremos a estar muy juntos, porque al final los procesos convergen”, vaticina Albesiano. “En algunas pistas tendremos velocidades puntas reducidas en unos 30 kilómetros por hora, y eso facilitará la fase de frenada, por ejemplo. En todo caso, la naturaleza del deporte será la misma y el reglamento debería facilitar los adelantamientos”, concluye el ingeniero de Honda.
La mayoría de pilotos señalan a los novatos como los más beneficiados por el cambio. Quienes suban de Moto2, con prototipos de 765cc, no notarán un salto tan radical de potencia y llevarán un año usando ya los Pirelli. Y luego está el caso del italiano Nicolò Bulega, virtual campeón de con Ducati tras llevarse 26 de las 27 carreras disputadas hasta el momento. “Vendrá de un campeonato en el que la moto que pilota es bastante parecida a la MotoGP del próximo año y, con su experiencia y todos estos test, creo que arrasará con todos”, prevé Espargaró.