Alcaraz se tatuará un canguro para inmortalizar su victoria en el Open de Australia

este domingo tras vencer en cuatro sets a Novak Djokovic, convirtiéndose así en el tenista más joven de la historia en ganar los cuatro Grand Slam (22 años y 272 días), y, como hizo tras ganar los otros tres ‘grandes’ por primera vez, confirmó en rueda de prensa qué se tatuará para inmortalizar su victoria.

“Va a ser un canguro, seguro. Todavía no sé si a la derecha o a la izquierda, pero lo haré pronto”, señaló el murciano, que ya acostumbra a marcar con tinta algunos de los hitos más importantes de su carrera. Además, explicó que ya tiene tatuador (un amigo suyo), y que ya han hablado: “Me ha escrito mi amigo. No sé dónde va a ser, supongo que en la pierna, algo discreto, y será un canguro y la fecha de ayer”, adelantó.

Una victoria para el recuerdo

El triunfo de ‘Carlitos’ en Australia no ha sido fácil. En las semifinales ante Zverev, el murciano sufrió calambres y vómitos, lo que le hizo estar a un solo juego con ‘break’ abajo de apearse del torneo en ese mismo partido a pesar de empezarlo ganando por dos sets a cero. Pero el español no se rindió, se rehizo y ganó cuatro juegos seguidos para llevarse el quinto set 7-5 y asegurar el pase a la final. Final en la que se enfrentaría nada menos que al tenista con más Grand Slams y , quien además tenía un récord perfecto en finales en Melbourne (10-0). Nada de eso pudo con Alcaraz, que, tras un primer set irregular, puso el pie en el acelerador para ganar los tres siguientes ante el serbio y hacer historia una vez más.