Llovía la tarde anterior a jarros y tuvo que posponerse la final, resuelta este lunes en un sentido indeseado para Paula Badosa. La española, de 28 años, cedió ante Mayar Sherif en un duelo que se terminó antes de lo previsto por el abandono de la catalana en el segundo set. Entonces, ya sin opciones de revertir el marcador, su físico dijo basta y la tenista egipcia, residente en Elche desde hace más de una década, se hizo con el trofeo de Iasi (Rumania). La campeona había prevalecido hasta que se detuvo el reloj, tras un primer set disputado y un segundo en el que no hubo color. Tras 1h 10m de juego y con 6-4 y 4-0 en el electrónico, Badosa se fue a la silla y dio por finalizada la ruta posWimbledon, .
Badosa se fue sin premio, pero no sin alcanzar el objetivo de fondo que buscaba. De entrada, rodaje, puesto que entre un torneo y otro ha logrado encadenar diez partidos consecutivos, algo que no sucedía desde el verano de 2024; entonces enlazó otros tantos , y luego, tras un breve receso entre las giras, mantuvo el buen rumbo en la entrada al otoño; la temporada siguiente, sin embargo, los problemas físicos la atraparon y a partir de ahí no la liberaron. Optimismo, pues, en ese sentido. La española saltó este lunes a la pista con el muslo derecho vendado, pero las molestias en la musculatura parecen responder simplemente al desgaste acumulado.
Ahora deberá reponerse de las molestias en el muslo derecho y definir su calendario a corto y medio plazo. La próxima semana competirá en la cita de Hamburgo y posteriormente viajará a Norteamérica para iniciar la gira sobre cemento. Allí dispondrá de dos torneos de relieve (Toronto y Cincinnati) y de otras dos posibilidades para seguir recuperar sensaciones y escalando en el ranking (Monterrey y Cleveland), antes del US Open.
No pudo Badosa sumarse al éxito logrado el sábado por Dani Mérida. El tenista madrileño, de 21 años, triunfó en la tierra batida de Umag (Croacia) y conquistó así su primer título en la élite, después de haber perdido en marzo la final de Bucarest. Esta vez no falló y se impuso al veterano Damir Dzumhur por 6-2, 5-7 y 6-2 (en 2h 01m). El premio le catapulta del puesto 82º al 59º y prolonga la magnífica ascensión de esta temporada, en la que partió como el 163º. y figura ya como el quinto representante nacional en el ranking de la ATP tras Carlos Alcaraz (3º), Alejandro Davidovich (20º), Rafael Jódar (25º) y Jaume Munar (43º). Su próximo reto es el top-50.
“Es increíble poder ganar donde lo ha hecho Carlos [Alcaraz, en 2021; también su primer trofeo]”, declaró Mérida. “Ahora quiero estar entre los cincuenta mejores, pero de cara a final de año no me pongo un tope; quiero competir cada fin de semana y a ver hasta dónde puedo llegar”, agregaba el campeón, amante de los videojuegos y el streaming [emisión de contenidos en línea], y que según las declaraciones recogidas por la ATP, se describe como un jugador “agresivo” al que le gusta pegarle a la pelota “lo más fuerte posible”. Así lo evidencia su estilo. Fuera de la pista, sin embargo, se define como un “tipo tranquilo” y “familiar”.