A 380 kilómetros del Estrecho de Ormuz se estrena en partido oficial el nuevo Real Madrid de Pedro Martínez. La Supercopa de la Euroliga sube este viernes el telón del baloncesto europeo en Abu Dabi, sede de una nueva competición que reúne en una Final Four al campeón continental de 2025, el Fenerbahçe, a los finalistas de 2026, Olympiacos y Madrid, y al anfitrión Dubai Basketball. El conjunto emiratí ahora entrenado por Xavi Pascual será esta tarde (19.00, Movistar) el rival de los blancos en la segunda semifinal, tras el duelo entre turcos y griegos (16.00), en busca de la final de mañana (19.00) y del primer título del curso.
El Madrid cayó en cuartos de la pasada ACB contra La Laguna Tenerife, se quedó fuera de la Supercopa española que este sábado y domingo juegan Valencia, Barça, Baskonia y Joventut, y El nuevo entrenador blanco afronta ahora el reto de trasladar esa fusión de juego y espectáculo al equipo madridista, aunque con matices. “Me gustaría tener una identidad. Es muy importante que los jugadores confíen y crean en lo que entrenamos y que eso sea reconocible por nuestros aficionados. De ahí nace la comunión, de que ganando o perdiendo el equipo juegue de una manera determinada, que tenga un sello, y para eso entrenamos cada día, para que determinadas acciones del juego se conviertan en hábitos para nosotros. En ese camino estamos”, respondía este martes Pedro Martínez a EL PAÍS; “no quiere decir que vayamos a jugar como el Valencia el año pasado, porque lo que marca la diferencia son los jugadores, su talento, calidad y características. Pero sí queremos ser diferentes a cómo juegan muchos equipos, que nosotros seamos nosotros. Los jugadores están entendiendo la idea y con nuestras características espero que tengamos un juego reconocible”.
El técnico asegura que ya no tiene “una responsabilidad decisiva” en la confección de la plantilla, sino que Juan Carlos Sánchez como jefe de la sección y Alberto Herreros y Rudy Fernández en la dirección deportiva asumen ese peso. “Estoy mucho más cómodo ahora. Mi opinión es valorada pero hay otras personas que conocen el mercado y deciden el tipo de jugador que se necesita”, explica Martínez.
Así se ha confeccionado una plantilla muy renovada con los escoltas Max Shulga (Celtics) y Nick Smith (Lakers), el alero Luwawu-Cabarrot (Baskonia), los ala-pívots Jaime Pradilla (Valencia) y Mikael Jantunen (Fenerbahçe) y los pívots Damian Jones (Vaqueros de Bayamón, Puerto Rico) y Olivier Sarr (Cleveland). A cambio han tomado la puerta de salida Mario Hezonja, Trey Lyles, Alex Len, David Krämer, Eli John Ndiaye, Izan Almansa, Ömer Yurtseven y Mady Sissoko. (21 cursos ya de blanco) y Usman Garuba sigue recuperándose de una larga lesión.
El nuevo mecano ha comenzado a dar señales de ese sello que busca el entrenador. El Madrid cedió en pretemporada ante el Breogán (110-102) y ganó al Baskonia (121-80, con 46 puntos solo en el primer cuarto), al Tenerife (90-97) y al Unicaja (74-113). En tres de las cuatro citas superó los 100 puntos y en la otra los rozó, una seña de identidad de aquel supersónico Valencia de Pedro Martínez. El técnico se somete al examen de la casa blanca. “Está bien probarme”, afirma; “estar a la altura es un gran reto”. Primera parada en Abu Dabi.